Santo Domingo
Santo Domingo, renovada y más alegre que nunca, no se deja eclipsar por el resplandor de las playas de Punta Cana y guarda para quien se anime a descubrirlos tesoros coloniales que nos recuerdan lo que en otro tiempo fue la ciudad. Sus calles, llenas de vida vibrante y de luz, nos invitan a pasear, a tomar unos tragos en sus terrazas y a degustar su deliciosa gastronomía.